31 de Octubre, 2017
Dios Padre. Halloween.
Mi Florecita, escribe –
Sí, hijos de Mi Corazón, en esta noche se Me ofende MUCHO.
Mirad cómo el enemigo Me hace burla, cómo hace burla de lo más Sagrado – el Sacrificio de Mi Jesús; cómo atenta contra la inocencia y pureza de Mis niños; cómo se burla de vosotros al haceros aceptar la oscuridad como algo bueno. Hablo de aquellos que siguen sin pensar la “moda”, la “tradición” de esta “fiesta”.
Basta con ver las decoraciones, los disfraces… ¿por qué decorar vuestras casas y lugares con las tinieblas? ¿Por qué vestiros de oscuridad y horror? Las brujas, zombis, vampiros, momias, asesinos…. ¿a quién pertenecen? A Mi enemigo.
Son imágenes de los demonios ¿y os vestís como ellos? ¿Los ponéis cual decoraciones en vuestros hogares?
Pobres hijos Míos tan ciegos, tan ciegos!
En esta noche Mi enemigo parece ganar, parece el vencedor. Pero al final él es el verdadero burlado, vencido. Porque hijos, recordad y NO LO OLVIDÉIS: Satanás y todos sus demonios y seguidores no son más que creaturas. Y YO SOY DIOS.
¿QUIÉN PUEDE CONTRA MÍ? Nadie.
YO SOY EL DIOS SOBERANO Y VENCEDOR. No hay otro.
YO SOY EL SEÑOR.
Pero para redimir a Mis hijos que se han dejado envolver por la oscuridad, en mayor o menor grado, Yo permito el ofrecimiento de Mis mártires, las oraciones de Mis Víctimas, las lágrimas de todos Mis hijos, los actos inefables de Amor, de Fe, de Obediencia. Esta es la Luz, Mi Luz en vosotros que vence a las tinieblas, que hace temblar al enemigo y que ahuyenta a Satanás.
En esta noche, hijitos, recibo la ofrenda de muchos mártires – mártires de sangre, y de espíritu. Esta Sangre, hijos, se une a la Sangre de Mi Jesús y clama a Mí, clama Misericordia, perdón y la justicia del Amor. Clama al Amor, a Mi Mirrén[1], a que descienda y consuma toda oscuridad en los corazones de Mis pequeños, y con Su Fuego ahuyente a las tinieblas y obtenga Misericordia para TODOS.
[Hubo una pausa de varias horas.]
Continuemos, Florecita:
Mis hijos, esta noche veis los horrores del sacrilegio, blasfemia y peor. Es un panorama horrífico – en que Satanás se regocija y recibe alabanza, adulación de los suyos. Y piensa que Me ha ganado, piensa que ha destruido lo Mío y se olvida de que es una miserable creatura, ya vencida y destinada a la oscuridad perpetua.
YO SOY EL VENCEDOR.
Y de cada blasfemia, insulto, sacrilegio, Yo obtendré una Gracia, por el sacrificio de Mis Mártires y de Mis Víctimas, Yo tomaré cada uno de esos horrores y los convertiré en Luz. Serán como relámpago luminoso que aplastará a las tinieblas y pondrá en fuga a los demonios.
Ni siquiera un sólo suspiro de Mis hijos pasa en balde. Yo tomo y uso todo, aún en esta noche.
HE DICHO y lo HARÉ. En el momento indicado, esta noche de horror será exterminada, extirpada, para siempre, y toda acción de Satanás y sus secuaces, con que han querido destruir lo Mío, profanar lo Mío – por el sacrificio y oración de Mis hijos, YO LO CONVERTIRÉ EN LUZ Y SANACIÓN.
Ya pronto viene el amanecer, el anuncio de la llegada del Sol, de la Luz. Ya el firmamento se aclara, y toda la creación está en espera de su llegada. Un día y una noche más, y después hijos, la belleza de un Día sin fin, la plenitud de la Luz, Mi Mirrén en cada espíritu, dando vida, Gracia y Amor.
Aguantad un poco más. Os digo todas estas palabras para recordaos que YO SOY EL VENCEDOR. YO SOY DIOS. TODOPODEROSO. Y de TODO obtengo un BIEN.
Recordad esto, para que vuestra Esperanza esté viva y firme en MÍ. Para que al ver las atrocidades que hay y que vienen, las veáis con ojos de eternidad, con MIS ojos.
Mis pequeños, permaneced en el refugio de Mi Corazón, de Mi Amor. Y dejadme mostraros más y más cómo Yo veo, para que veáis con y como Yo: en la Verdad.
Orad, Ofreced, Confiad, Amad, Creed.
Lo demás lo hago Yo.
Vuestro Abba,
Vuestro Padre que os ama y os pide vuestra ayuda
para vuestros hermanos envueltos en oscuridad.
¡Cuánto os amo! +
[1] Un nombre para el Espíritu Santo…En algunos de los mensajes dictados por el Espíritu Santo, Él se ha referido a sí mismo con este nombre: Mirrén. En ocasiones, el Padre también se ha referido al Espíritu Santo con este nombre, al igual que Jesús y María Santísima…me ha parecido que este nombre es similar en la manera en que usamos «Abba», en el sentido de que transmite una relación más íntima o personal con la Persona del Espíritu Santo. (Tomado de la primera nota a pie de página del Mensaje dado el 10 de julio de 2026, “Separaos del Veneno”).
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