Introducción
El 15 de marzo de 2024, el Arzobispo de San Antonio anunció una serie de acciones que estaba tomando contra la Misión de la Divina Misericordia (MDM) y sus miembros, liderados durante muchos años por el Padre Juan María Foster. Los miembros de la Misión no quieren aumentar la polémica con la Arquidiócesis en esta situación que es dolorosa para todos nosotros. Sin embargo, hay algunas aclaraciones que creemos necesarias para disipar algunas inexactitudes, especialmente desde que las comunicaciones del Arzobispo fueron difundidas tan ampliamente.
Esta declaración es un esfuerzo por aclarar esas inexactitudes.
La parte central de esta respuesta se escribió pocas semanas después de la carta del Arzobispo, ya que queríamos dar una respuesta oportuna. Pero diversas circunstancias, incluyendo nuevas comunicaciones del Arzobispo y la promulgación por parte del Vaticano de nuevas normas para evaluar supuestos fenómenos sobrenaturales, han retrasado su publicación hasta ahora.
A pesar del retraso, creemos que esta declaración ayudará a cualquiera que la lea de buena fe a comprender mejor nuestra situación.
Al publicar esta declaración, pedimos que el Espíritu Santo nos guíe a todos con caridad, humildad y paciencia.
Aunque hay varios puntos en la carta del Arzobispo que tememos puedan llevar a confusión y malentendidos sin alguna aclaración, es el discernimiento y evaluación de los Mensajes por parte del Arzobispo lo que creemos que se ha transmitido de forma más inexacta en su carta y lo que tiene el mayor potencial de distorsionar de forma más injusta la comprensión del público. Por consiguiente, en esta declaración se dará prioridad a esta cuestión, y se incluirá una cronología en el apéndice para mayor claridad.[1]
1. Discernimiento Y Evaluación De Los Mensajes Por El Arzobispo
Caracterización Errónea
En su comunicado, el Arzobispo declaró:
La única estipulación que he solicitado a MDM — con el fin de prevenir cualquier malentendido y posible escándalo — fue abstenerse de publicar cualquier supuesto mensaje profético hasta que fueran revisados para asegurar que no fueran dañinos para el pueblo de Dios. Esta estipulación pretendía proteger a los fieles, ya que los supuestos escritos proféticos incluyen muchas afirmaciones escandalosas y falsas enseñanzas. Hasta hace poco, los miembros de la Misión de la Divina Misericordia han obedecido mi petición.
De esta declaración, una persona razonable probablemente concluiría que el Arzobispo había evaluado cuidadosamente una serie de los Mensajes desde el principio y, al encontrar “muchas afirmaciones escandalosas y falsas enseñanzas”, solicitó que la Misión de la Divina Misericordia se abstuviera de publicarlos.
Sin embargo, esa conclusión es inexacta por las tres razones siguientes:
- La Misión de la Divina Misericordia hizo un reporte inmediato y detallado sobre el carisma profético y los Mensajes que algunos de sus miembros estaban experimentando.
- La Arquidiócesis nunca hizo un discernimiento serio y oportuno de los Mensajes recibidos. Hasta la fecha, nunca ha realizado una entrevista formal jurada a la Hermana Amapola.
- La Arquidiócesis ni siquiera mencionó o aludió a “muchas [o ninguna] afirmaciones escandalosas y falsas enseñanzas” en los Mensajes antes de su publicación este año.
Veamos cada uno de estos puntos con más detalle. [2]
Divulgación Inmediata Y Detallada Por La Misión De La Divina Misericordia
- A los pocos meses de haber recibido la Hermana Amapola los primeros Mensajes, la Misión de la Divina Misericordia informó de ellos al Arzobispo, participó en una reunión para hablar de ellos (7 de abril de 2017) y aportó numerosos ejemplos de los mismos en esa reunión.
- El Azobispo dedicó la mayor parte del tiempo de la reunión a debatir otros temas. Cuando se habló de los Mensajes, recibió cortésmente los ejemplares que le habían preparado, pero no manifestó ningún interés en recibir más. Declaró que los Mensajes no debían publicarse y lo dejó así.
- En 2018, la Misión de la Divina Misericordia recibió el cuestionario de la Visitación de la Arquidiócesis, que abarca una amplia gama de temas, desde la formación hasta las finanzas.[3] En respuesta a una sección de preguntas, presentamos una historia de la importancia del carisma profético para la Misión, y muchos más ejemplos de los Mensajes, que suman más de 280 páginas solo en el informe de la Visitación. Además de unas 28 páginas de información adicional en otras ocasiones.
Falta De Un Proceso De Discernimiento Por Parte De Los Obispos
Si Dios está hablando proféticamente a través de alguien, sin duda es importante discernirlo y escuchar lo que Dios está diciendo. Del mismo modo, si alguien afirma falsamente recibir mensajes proféticos, también es importante discernirlo. Cuando los supuestos mensajes se reciben dentro de un apostolado establecido de la Arquidiócesis, cuyo superior es un sacerdote con cierta experiencia en estos asuntos y que ha discernido provisionalmente que los mensajes parecen ser auténticos, ¿no correspondía a la Arquidiócesis y al ordinario local iniciar un serio discernimiento y evaluación de los mensajes y del mensajero? Desgraciadamente, esto no sucedió y no ha sucedido en lo absoluto.
- Arzobispo García-Siller: Nunca en los siete años siguientes el Arzobispo ha solicitado una reunión con el Padre Juan María, o con cualquier miembro de la Comunidad de la Misión de la Divina Misericordia, para tener una discusión significativa y de discernimiento con él sobre los Mensajes, a pesar de su importancia central para la vida y el apostolado de la Comunidad. La Misión de la Divina Misericordia dejó clara esta importancia en el informe de la visita.
- Obispos Auxiliares Michael Boulette y Gary Janak: El Padre Juan María planteó la cuestión de los Mensajes en varias ocasiones al Obispo Auxiliar Boulette y una vez al Obispo Auxiliar Janak. Ninguno de los obispos se ofreció a entablar con el Padre Juan María un discernimiento serio sobre el significado y la autenticidad de los Mensajes. El Obispo Auxiliar Boulette declaró que no veía “nada” en los Mensajes contrario a la fe y la moral, pero que tampoco le parecían de origen sobrenatural. Reiteró este punto recientemente en una reunión del 1 de febrero, 2024 entre los miembros de la Misión de la Divina Misericordia y los tres obispos. Nunca dio ninguna explicación detallada, verbal o escrita, de sus conclusiones. El Obispo Auxiliar Janak se limitó a decir que cualquier discusión sobre los Mensajes era un asunto que debía tratarse con el arzobispo.
- Ninguna entrevista con la Hermana Amapola o sus asociados: En siete años y hasta la fecha, no ha habido ningún intento de entrevistar a la Hermana Amapola en relación a los Mensajes que ha recibido, ni a nadie que la conociera bien, como familiares, amigos o miembros de la Comunidad que pudieran aportar información sobre su carácter.
- Un desinterés desconcertante: Los obispos son hombres ocupados, presionados por muchos asuntos y preocupaciones de peso. Es comprensible que ellos no puedan simplemente dejar de lado todas esas preocupaciones cada vez que una persona se les acerca afirmando haber recibido una revelación privada. Pero en este caso relativo a los Mensajes, como se ha señalado anteriormente, la petición vino de uno de los propios sacerdotes del Arzobispo, un sacerdote con décadas de experiencia, y miembros preocupados de un apostolado que había servido en la Arquidiócesis fielmente durante muchos años. ¿No tendría sentido dar a tal petición más peso y una consideración más cuidadosa? En la reunión del 1 de febrero de 2024, se preguntó al arzobispo y a sus auxiliares si alguna vez habían asignado a alguien para evaluar cuidadosamente los Mensajes. Admitieron que, a pesar de haber transcurrido siete años, no lo habían hecho.
Ningún Contenido Problemático
Cualquier impresión de que la Misión de la Divina Misericordia era consciente o había recibido alguna comunicación clara en los siete años anteriores a la situación actual de que el Arzobispo creía que estos Mensajes contenían “afirmaciones escandalosas o falsas enseñanzas” es simplemente errónea y no está confirmada por los hechos. Creemos que la carta del Arzobispo es inexacta y muy poco útil al sugerir lo contrario.
- 29 de febrero de 2024: El Arzobispo García-Siller convocó al Padre Juan María a una reunión que tuvo lugar un día después de la publicación del primer Mensaje. Esta es la primera vez que el Arzobispo hace referencia a “material escandaloso” en los Mensajes.
- Para repetir:En los casi siete años desde que el Arzobispo Gustavo tuvo conocimiento de los Mensajes y antes de la reunión del 29 de febrero de 2024 del Arzobispo con el Padre Juan María, no hubo ninguna declaración verbal, y sobre todo, ninguna escrita que afirmara que los Mensajes contuvieran ningún “mensaje escandaloso o falsa enseñanza”.
- Como se ha referido anteriormente, el Obispo Auxiliar Boulette dijo varias veces, y tan recientemente como la reunión del 1 de febrero, 2024 entre los miembros de la Misión de la Divina Misericordia y los tres Obispos, que no veía nada en los Mensajes contrario a la fe y a la moral.
- A lo largo de esos siete años, la única indicación significativa que dio el Arzobispo en relación a los Mensajes fue, sin hacer referencia por su parte a ninguna norma en la materia, que no se publicaran.
- Esto pone de relieve una aparente paradoja: en varias ocasiones, los tres obispos han expresado su apoyo y admiración por la labor apostólica de la Misión de la Divina Misericordia, en particular sus retiros de Encuentro con Jesús, y también han animado a la Misión a convertirse en una asociación pública de fieles, lo que elevaría significativamente el perfil y la prominencia de la Misión dentro de la Arquidiócesis.
- Es difícil ver cómo las acciones arriba mencionadas cuadran con la supuesta preocupación de los obispos por “mensajes escandalosos y falsas enseñanzas” en los Mensajes durante estos últimos siete años. Si esa preocupación hubiera estado presente, uno asumiría que habrían tomado uno o todos los siguientes pasos mucho antes de que se emitieran los decretos del 15 de marzo de 2024: 1. Haber iniciado una investigación exhaustiva de los Mensajes y de las personas que los recibían; 2. Haber suspendido los esfuerzos para que la Misión de la Divina Misericordia se convirtiera en una asociación pública de fieleshasta que se completara dicha investigación y sus conclusiones; 3. Haber advertido públicamente a los fieles sobre la asistencia a las actividades apostólicas en la Misión debido a las preocupaciones objetivamente encontradas en los Mensajes.
- El hecho de que no se haya dado nada parecido a ninguno de estos pasos antes de los recientes decretos apunta a una ausencia de preocupación por parte de los obispos durante estos últimos siete años que contrasta con las declaraciones realizadas en la carta del arzobispo.
Así que de nuevo, presentamos rápidamente los Mensajes a los Obispos. Ellos no los discernieron adecuadamente. No nos advirtieron de ningún material falso y escandaloso que pudiera encontrarse en ellos antes de la situación actual.
Debemos Obedecer A Dios
A pesar de la falta de compromiso pastoral y discernimiento del Arzobispo respecto a los Mensajes, la Misión de la Divina Misericordia se abstuvo durante siete años de publicarlos.[4]
La decisión de publicar finalmente los Mensajes y presentarlos claramente como de origen divino, a partir del primer Mensaje del 28 de febrero, se tomó NO porque los miembros de la Comunidad se habían cansado de acceder a la petición del Arzobispo, sino porque en conciencia creían que Dios se lo pedía ahora, y que la obediencia a Dios debía ser lo primero.
2. Caracterización Errónea De Una Interacción Clave Entre El Arzobispo Y El Padre Juan María
La carta del Arzobispo se equivocó en la fecha de una reunión clave entre el Padre Juan María y él, situándola un día antes de la publicación del segundo Mensaje en lugar de cinco días antes. Desgraciadamente, este error podría fácilmente dejar la impresión de que el Padre Juan María actuó brusca e irrespetuosamente al publicar el segundo Mensaje inmediatamente después de esa reunión y sin ninguna otra comunicación con el Arzobispo.
La carta del Arzobispo afirma:
El 28 de febrero de 2024, el Reverendo Foster publicó un supuesto mensaje profético de un miembro de la comunidad MDM. Me puse en contacto con el Reverendo Foster el mismo día y le pedí que retirara la publicación del sitio web. El 5 de marzo de 2024, me reuní con el Reverendo Foster durante más de una hora, rezando juntos y discutiendo las falsas enseñanzas contenidas en el post y el juramento de fidelidad del Reverendo Foster a la Iglesia y el deber de obediencia hacia mí, cuyo juramento y deber ha reafirmado cada año durante la Misa Crismal desde su incardinación en 2009. Al día siguiente, el Reverendo Foster publicó un segundo supuesto mensaje profético.
He aquí un relato más claro de ese proceso:
- El 28 de febrero, el Arzobispo convocó al Padre Juan María a una reunión al día siguiente, 29 de febrero.
- En la reunión, tras escuchar las invitaciones del Arzobispo, el Padre Juan María le dijo que tendría que rezar al respecto y hablarlo con su Comunidad.
- En los días siguientes, el arzobispo y el padre mantuvieron varias comunicaciones por texto, teléfono y correo electrónico.
- Por último, dado que el Arzobispo había solicitado una respuesta clara antes del lunes 4 de marzo, el Padre Juan María le envió el siguiente correo electrónico ese mismo día:
Estimado Arzobispo,
Desde que nos reunimos el jueves pasado, no he tenido la oportunidad de consultar adecuadamente con nuestro canonista, debido a sus viajes, el fin de semana, etc. Pero usted me ha pedido una respuesta para hoy, por lo que quiero cumplirle.
De nuevo, le agradezco su esfuerzo por acercarse fraternalmente a mí y rezar conmigo durante nuestro encuentro personal de la semana pasada. Pude sentir su intenso dolor en esa reunión. Todo este proceso ha sido insoportable para mí también.
Después de un discernimiento en oración con nuestra pequeña comunidad, creemos que estamos llamados a continuar publicando los mensajes que creemos que Dios nos está dando para el bien de Sus Hijos.
Lamentamos profundamente el dolor que esto les causará, y cómo será percibido. Lo hacemos hecho con el deseo de obedecer a Dios y servir a Su Iglesia.
Sea cual sea su respuesta a esta decisión, sigo creyendo que usted tiene un papel muy especial en el plan de Dios para nuestra pequeña misión. Y quiero que sepa que siempre será bienvenido aquí.
A pesar de esta cuestión que vemos de manera tan diferente, sabemos que ama a Nuestro Señor y a Su Madre, al igual que nosotros. Y rezamos para que el Espíritu Santo resuelva esto en el tiempo de Dios y a Su manera.
En Su Misericordia,
Padre Juan María“Jesús, confiamos en Ti”.
- No hubo reunión el 5 de marzo.
- El 6 de marzo se publicó el segundo Mensaje, no precipitadamente ni por falta de respeto, sino, como decía el correo electrónico del Padre, porque la Misión de la Divina Misericordia creía que el Señor se lo pedía.
Una lectura imparcial de los eventos actuales y de las comunicaciones que se produjeron durante ese tiempo ofrece una imagen diferente de la narrada en la carta del Arzobispo. Una vez más, no se trata sólo de equivocarse en las fechas clave o de omitir comunicaciones clave, por significativos que sean tales errores y omisiones, sino de la impresión errónea que se crea de que el Padre Juan María fue desatento e irrespetuoso con el Arzobispo. Como deja claro la cronología, hubo un intervalo considerable de oración y comunicación entre la reunión del 29 de febrero y la publicación del 6 de marzo. Y como deja claro el correo electrónico del Padre, por muy necesarias que él creyera que fueran las acciones de la Misión de la Divina Misericordia, lamentó enormemente cualquier dolor que esta situación causara al Arzobispo y reiteró su respeto y admiración por él.
Curiosamente, en el decreto del Arzobispo del 9 de abril, 2024, que niega la petición de la Misión de la Divina Misericordia de que se revoquen los decretos originales del 15 de marzo, se hace un relato más exacto de estos acontecimientos, en particular se proporciona la fecha correcta de la reunión clave, el 29 de febrero. Así pues, en algún momento se advirtió el error. Pero este decreto, por lo que podemos determinar, no se ha hecho público en el momento de escribir este artículo. Tampoco ha habido ninguna expresión pública (o privada) de disculpa o arrepentimiento por estos errores y las impresiones erróneas creadas en una carta que fue ampliamente comunicada al público.
Para la mayoría del público, sin duda, estos errores e impresiones siguen siendo su forma dominante de entender la situación, y eso es lamentable. En última instancia, la curación y la reconciliación se verán favorecidas por una mayor claridad, no por una menor.
3. Inicios Del Ministerio De La Misión De La Divina Misericordia En La Arquidiócesis
La carta del Arzobispo dice: “Desde 2009, la Misión de la Divina Misericordia ofrece retiros, ministerio sacramental y un entorno tranquilo para los fieles de Dios.”
Esto pasa por alto el hecho de que los miembros de la Misión de la Divina Misericordia llegaron a la Arquidiócesis en 2001 y, con la aprobación del entonces Arzobispo Flores y bajo la dirección de Monseñor O’Callaghan en la parroquia de San Pedro y San Pablo en New Braunfels, casi de inmediato comenzaron a hacer trabajo apostólico, incluyendo decir una Misa regular en la parroquia, dar retiros, dirigir Horas Santas, dar charlas espirituales y desarrollar ministerios tanto para jóvenes adultos como para jóvenes. Una vez adquirida la propiedad de la Misión, la labor apostólica comenzó a centrarse en ese lugar, especialmente con las Misas de fin de semana y la celebración de los retiros del Encuentro con Jesús. El trabajo continuó bajo y con la aprobación del Arzobispo Gómez, quien comenzó su mandato en 2004.
Para ser justos con el Arzobispo García-Siller, quizá utilice 2009 como fecha porque fue entonces cuando el Arzobispo Gómez aprobó los estatutos de la Misión de la Divina Misericordia y la erigió como una asociación privada con personalidad jurídica, frente a sus estatus anteriores de simple asociación privada.
Sin embargo, lo cierto es que la Misión de la Divina Misericordia ha seguido ofreciendo retiros y pastoral sacramental con la aprobación de los sucesivos arzobispos desde 2001.
4. Tamaño Y Crecimiento De La Misión De La Divina Misericordia
En el listado que hizo el Arzobispo de los miembros de la Comunidad consagrada de la Misión de la Divina Misericordia, omitió mencionar a dos de sus miembros, Susana Smith, que vive como laica consagrada y con la Comunidad desde 2019, y Raymundo Güemes, miembro asociado desde 2018.
Tampoco señaló que la rama laica de la Misión de la Divina Misericordia, Amici Christi, ha crecido hasta contar con más de 100 miembros desde sus comienzos. Su proceso de formación es de casi cuatro años de duración. Esta rama laica es especialmente importante porque cuando la Misión se estaba formando originalmente y estaba siendo asesorada por el Obispo Joseph Galante, experto en comunidades religiosas, éste dijo a la Comunidad que tenía más el carácter de un movimiento de la Iglesia que el de una comunidad religiosa tradicional. Según la Iglesia, los movimientos tienden a construirse en torno a una membresía dominada por laicos, con un núcleo de miembros religiosos. La Misión ha seguido este sentido de ser un movimiento, y el Amici Christi ha sido muy importante para su identidad y un fruto significativo de su apostolado.
La Asociación Betania añade más contexto a esta comprensión de la Misión de la Divina Misericordia como movimiento. Los miembros de la Asociación Betania son aquellas personas que expresan su deseo de ser amigos de la Misión y se ponen en contacto con nosotros para formar parte de la asociación. Hay miembros de Betania que viven en todo el país y en otros países. Los miembros actuales son más de 3400 y están creciendo significativamente.
Aun así, el arzobispo tiene razón al señalar que el núcleo de la comunidad religiosa no ha tenido el crecimiento que cabría esperar y desear. Pero es importante saber que el Señor ha indicado desde hace tiempo a la Comunidad que durante la “fase oculta” de su vida su crecimiento seguiría siendo pequeño, y que sólo en esta nueva “fase pública”, con la publicación de los Mensajes, comenzarían a llegar más vocaciones. Esto siempre ha tenido sentido para la Comunidad porque antes de que pudieran ser abiertos sobre el carácter completo de la Misión de la Divina Misericordia, muy especialmente el papel crucial que juega el carisma profético era muy difícil para los posibles candidatos a entender verdaderamente el carisma y la vocación de la Misión.
Este hecho también arroja luz sobre el actual protagonismo de los miembros de la familia en la Comunidad de la Misión de la Divina Misericordia sobre el que el ‘Arzobispo llamaba la atención en su carta. En 1993 en Monterrey, México, cuando el Padre Juan María fue abordado por primera vez por las dos mujeres que comenzaron a compartir con él las locuciones que estaban recibiendo, entre las personas con las que habló de esto estaban los miembros de su familia. Por lo tanto, ellos fueron de las pocas personas que durante la fase oculta tuvieron una comprensión mucho más completa del carisma y de la vocación de la Misión, y que supieron, por ejemplo, de los Mensajes y de la Reconquista que estaban anunciando. Así, la creencia en la Misión y la voluntad de hacer los sacrificios que exigía les resultaban a menudo más fáciles. Como ha dicho el Padre Juan María: “Gracias a Dios por los miembros de mi familia. Pocos otros en estos años ocultos habrían podido aceptar este camino tan exigente”.
Conclusión
Nunca ha sido nuestra intención polemizar con el Arzobispo ni con sus obispos auxiliares.
Sin embargo, creemos que todo el mundo está de acuerdo en que tener la comprensión más clara y precisa de esta difícil situación nos sirve a todos para tratar de seguir la voluntad de Dios y encontrar una resolución justa y caritativa.
Esta respuesta, y la cronología que la acompaña en el apéndice, es un esfuerzo por proporcionar una mayor comprensión a los fieles en general. Con este fin, en el futuro se publicará más documentación aclaratoria.
Que nuestra Santísima Madre nos ayude a crecer en la confianza en Nuestro Señor Jesús, el único que puede guiar a Su Iglesia a través de estas aguas tormentosas.
ANEXO
Cronología De Los Eventos Relevantes, Interacciones Y Comunicaciones Entre La Misión De La Divina Misericordia Y La Arquidiócesis En Relación A Los Mensajes
Para proporcionar al público una mejor comprensión de la historia y el contexto en relación a los Mensajes y la respuesta del Arzobispo a ellos, aquí presentamos una cronología de cuando los Mensajes comenzaron a ocurrir y los acontecimientos posteriores relevantes a las interacciones de la Misión de la Divina Misericordia con el Arzobispo y sus dos Auxiliares, el Obispo Michael Boulette y el Obispo Gary Janak en este sentido. Hemos hecho todo lo posible para ser precisos y justos en esta presentación. Si el arzobispo o los obispos tuvieran alguna duda sobre la historia presentada a continuación, agradeceríamos sus comentarios.
2016
12 de diciembre – Primer mensaje recibido por la Hermana Amapola.
- La Hermana Amapola recibe un Mensaje de la Virgen sobre una intención personal de oración.
- A las pocas semanas de ese Mensaje, recibe otro, y luego comienza a recibirlos con frecuencia, no sólo de Nuestra Señora, sino también de Nuestro Señor.
- Ella informa de todo esto al Padre Juan María, quien llega a discernir que los Mensajes son auténticos.
2017
12 de febrero – El hermano Mikael recibe un mensaje
- El Hermano Mikael recibe un Mensaje de Nuestra Señora mientras ayuda en un retiro de Encuentro con Jesús. Es el primero de muchos mensajes que recibe en los meses siguientes. Al discernirlos, el Padre Juan María llega a creer que son auténticos.
7 de abril – Primera reunión con el Arzobispo
- Reunión solicitada expresamente por el Padre Juan María para hablar de los Mensajes.
- La mayor parte de la reunión consiste en que el Arzobispo discute otros temas relacionados a la Misión de la Divina Misericordia, por ejemplo, su estado canónico y la posibilidad de que se convierta en una asociación pública de los fieles.
- Cuando el Padre Juan María saca el tema de los Mensajes y presenta un Mensaje muy cariñoso de Nuestra Señora al Arzobispo, así como una muestra de otros Mensajes, el Arzobispo los recibe cortésmente, pero no expresa ningún interés en recibir más Mensajes y afirma que los Mensajes no deben ser compartidos públicamente.
- Durante casi un año, no hay más comunicaciones del Arzobispo en relación con los Mensajes, y significativamente, ninguna declaración de que los Mensajes contienen cualquier “afirmación escandalosa o una falsa enseñanza.”
2018
12 de febrero – Proceso de Visitación iniciado por el Obispo Auxiliar Michael Boulette
- El Obispo Auxiliar Boulette informa al Padre Juan María en una reunión, que el Arzobispo quiere que se realice una Visitación a la Misión de la Divina Misericordia.
- Entre los temas discutidos, el Obispo Auxiliar Boulette, quien siempre parece hablar con franqueza, señala que leyó a través de la muestra de Mensajes que la Misión de la Divina Misericordia proporcionó al Arzobispo. Con respecto a un Mensaje en el que el Señor habla de la construcción del Teocalli, el santuario al aire libre en el Cerro del Tepeyac, el Obispo Auxiliar Boulette parece divertido y escéptico de que Nuestro Señor entre en tanto detalle, pero por lo demás no parece preocupado de que los Mensajes sean contrarios a la fe y a la moral, ni particularmente convencido de que sean de origen divino.
- La carta posterior del Obispo Auxiliar Boulette señala que la Visitacion incluiría una evaluación exhaustiva y minuciosa de la Misión de la Divina Misericordia, desde sus estatutos de gobierno y prácticas de formación hasta sus finanzas.
- La carta también se refiere específicamente a los Mensajes, solicitando ver más ejemplos de ellos, planteando la cuestión de su papel en la orientación de la Misión de la Divina Misericordia, señalando que se necesitaba mucho más discernimiento sobre ellos, y afirmando específicamente que, “El Arzobispo claramente, y a partir de ahora, prohíbe cualquier publicación de tales mensajes o cualquier indicación de que tales mensajes son recibidos directamente y deben ser comunicados por su grupo, como tal.” Esta carta inicial es la única ocasión en que la Arquidiócesis solicita más información sobre los Mensajes, como parte de una amplia lista de preguntas sobre la Misión.
5 de abril – Presentación del primer volumen de respuesta a la Visitación
- La respuesta de la Misión de la Divina Misericordia a las preguntas del Obispo Auxiliar Boulette consta de dos volúmenes. El primero, de unas 380 páginas (la mayor parte son documentos anexos), aborda principalmente cuestiones relativas a los estatutos, la forma de gobierno, la historia y los asuntos jurídicos y financieros de la Misión. Los Mensajes y la importancia del carisma profético no se tratan de forma sustantiva en este volumen. El Obispo Auxiliar Boulette expresaría más tarde su agradecimiento por lo completos y bien hechos que estaban éste y el segundo volumen.
12 de abril – Obispo Auxiliar Boulette visita la Misión
- El Obispo Auxiliar Boulette celebra una Misa entre semana en la Misión abierta al público.
- La visita, en una forma cordial según todos los testimonios, incluye una larga conversación privada con el Padre Juan María y un almuerzo con la Comunidad.
21 de septiembre – Entrega del segundo volumen de la respuesta a las visitas
- El segundo volumen (461 páginas) ofrece, entre otras cosas, una historia detallada de cómo el carisma profético ha sido central en el ministerio sacerdotal del Padre Juan María desde principios de los años noventa, y posteriormente en la Comunidad de la Misión de la Divina Misericordia en su conjunto.
- El informe incluye también una muestra de varios de los Mensajes recibidos por la Hermana Amapola, el Hermano Mikael y el Padre Juan Maria.[5]
- El Padre Juan María espera que este relato marque una nueva fase en el discernimiento y la comprensión del papel del carisma profético para la Misión de la Divina Misericordia por parte del Arzobispo de, y en su voluntad de considerar los Mensajes con más atención, incluso estando abierto a la posibilidad de su autenticidad.
2019
- El año transcurre sin que los obispos hagan ningún comentario sobre el informe de la Visitación sobre los Mensajes ni realicen ningún otro discernimiento sobre ellos. Significativamente, no hay ninguna declaración de que los Mensajescontengan “afirmaciones escandalosas o falsas enseñanzas”.
2020
13 de febrero – Encuentro con el Obispo Auxiliar Boulette, Lori Peery, el Padre Juan María y Peter Roderique
- Como continuación de la Visitación, esta reunión, convocada por el Obispo Auxiliar Boulette y con la presencia de Lori Peery como nueva Vicecanciller Arquidiocesana, se centra principalmente en la propuesta arquidiocesana de que la Misión de la Divina Misericordia cambie sus estatus de asociación privada de fieles a asociación pública de fieles.
- En un momento dado, el Padre Juan María saca a colación la cuestión del carisma profético y los Mensajes. El Obispo Auxiliar Boulette dice que ha leído la mayoría de los Mensajes adicionales proporcionados en el informe de la Visitación. Él no parece ver ningún problema en ellos, pero tampoco piensa que añadan nada nuevo o digno de mención o que provengan necesariamente de Dios.
5 de marzo – Visita de Lori Peery, nueva Vicecanciller de la Arquidiócesis
- La Sra. Peery asiste a Misa, visita la Misión y almuerza con la Comunidad.
- Durante un amistoso almuerzo, se habla del carisma profético de la Misión de la Divina Misericordia y de las experiencias de locución de algunos miembros de la Comunidad. La Sra. Peery no expresa ninguna preocupación en relación con las locuciones.
2020-2023: Un intervalo largo y tranquilo
- Después de la visita del 5 de marzo de Lori Peery, y con el inicio de la situación del Covid, no hemos tenido ningún contacto significativo de los obispos o de la Arquidiócesis en relación a los Mensajes durante más de tres años. Estábamos esperando alguna respuesta a nuestros extensos informes que nos habían solicitado y a los que habíamos dedicado mucho tiempo.
2023
17 de mayo – El Padre Juan María se encuentra con el Obispo Auxiliar Boulette en la Conferencia del Clero
- Durante un encuentro improvisado con el Padre Juan María, el Obispo Auxiliar Boulette señala que la Arquidiócesis no ha recibido el informe financiero actual de la Misión de la Divina Misericordia, y también que la Misión no ha dado los pasos necesarios para avanzar en su camino hacia convertirse en una congregación religiosa. El Padre Juan María se queda desconcertado, ya que creía que la Misión había hecho su parte y esperaba la respuesta de la Arquidiócesis. Resulta que el Obispo Auxiliar Boulette se equivocó con respecto al informe financiero; la Misión lo había presentado a tiempo, pero la oficina arquidiocesana correspondiente no se lo había comunicado.
- La mayor importancia del encuentro es que inicia un contacto renovado entre la Misión de la Divina Misericordia y la Arquidiócesis, especialmente una visita posterior del Obispo Auxiliar Gary Janak.
29 de junio – Primera visita a la Misión del nuevo Obispo Auxiliar, Gary Janak
- El Obispo Auxiliar Janak programa una visita para “conocer” la Misión de la Divina Misericordia, acompañado por Lori Peery. Tratan diversos temas durante la visita y hablan de haber oído muchas cosas buenas sobre los retiros del Encuentro con Jesús. El tono de la visita es muy amistoso y positivo.
- Cuando el Padre Juan María saca el tema de los Mensajes, el Obispo Auxiliar Janak declina hablar de ellos, diciendo que ese es un tema para el Arzobispo.
1 de diciembre – El Obispo Auxiliar Janak solicita una junta entre la Misión de la Divina Misericordia y los tres obispos
- Orden del día: varios temas, incluyendo la forma de gobierno y los estatutos de la Misión de la Divina Misericordia, su misión y sus miembros, y la situación de sus activos.
- El correo electrónico del Obispo elogia el impacto de la Misión de la Divina Misericordia en la Arquidiócesis: “Reconozco el impacto positivo que este apostolado tiene en la Arquidiócesis y necesitamos tiempo para revisarlo”.
- Informada de que la Arquidiócesis estará representada por dos abogados canónicos y un abogado civil, la Misión de la Divina Misericordia contrata a un abogado canónico para que les ayude a prepararse y recibir asistencia en esta importante reunión.
2024
1 de febrero – Junta con los tres obispos
- Presentes en la junta están, de la Arquidiócesis el Arzobispo Garcia-Siller, el Obispo Auxiliar Boulette, el Obispo Auxiliar Janak, la Vicecanciller Lori Peery e Isaac Huron, Asesor Jurídico de la Arquidiócesis. Representando a la Misión están el Padre Juan María, la Madre Magdalena, el Hermano Mikael, la Hermana Amapola y Peter Roderique, acompañados por su canonista y abogado civil.
- La junta abarca una amplia gama de temas, pero las principales preocupaciones expresadas por los Obispos son: cuestiones sobre el estatuto canónico actual y futuro de la Misión de la Divina Misericordia, la falta de crecimiento de las vocaciones, el extenso número de miembros de una sola familia, y lo que a algunos participantes les pareció el más importante de los temas a tratar a los ojos del Arzobispo y sus Auxiliares fue la disposición de los bienes de la Misión en caso de que fuera necesario. Se llegó a afirmar que la Misión “no necesitaba” la propiedad colindante que un querido amigo y miembro de Amici Christi había donado recientemente.
- Se habla poco de los Mensajes, pero como es el caso, no se afirma que los Mensajes contengan “afirmaciones escandalosas o falsas enseñanzas”.
- Al final de la junta, el Padre Juan María entrega a cada uno de los Obispos, una copia de un Mensaje del Señor dirigido específicamente a ellos tres que la Hermana Amapola acababa de recibir la noche anterior, y a continuación los miembros de la Comunidad se marchan. En el Mensaje, entre otras muchas afirmaciones del Señor, se encuentran estas palabras: “Lobos, vestidos con piel de oveja, están sentados en los tronos de Mis Apóstoles -incluso en la silla de Mi Pedro.”
2 de febrero – Correo electrónico del Obispo Auxiliar Janak
- En la primera comunicación de los obispos tras la reunión del 1 de febrero, el Obispo Auxiliar Janak envía al Padre Juan María un mensaje relativo a los esfuerzos para lograr claridad sobre el estatus canónico de la Misión de la Divina Misericordia.
- Sorprendentemente, no se hace referencia alguna al Mensaje enviado a los obispos ni se expresa preocupación alguna al respecto.
9 de febrero – Correo electrónico del Obispo Auxiliar Janak
- El correo electrónico anima al Padre Juan María en los esfuerzos de la Misión de la Divina Misericordia en la anunciada reunión pública del 10 de febrero después de Misa para disipar cualquier rumor sobre posibles acciones hostiles de la Arquidiócesis contra la Misión.
- En el correo electrónico también se elogia a la Misión de la Divina Misericordia y se expresa el deseo de reforzar su papel en la Arquidiócesis.
- Una vez más, y ya ha pasado más de una semana desde la junta con los obispos, no se hace referencia al Mensaje entregado a los tres obispos ni se expresa preocupación alguna al respecto.
11 de febrero – Reunión con el público después de la Misa
- Además de informar sobre la reunión de los Obispos, el Padre Juan María habla públicamente por primera vez sobre la Hermana Amapola recibiendo Mensajes de Nuestro Señor y de la Santísima Madre, una decisión tomada después de un largo período de discernimiento y mucha oración.
28 de febrero – Publicación del primer mensaje
- Un Mensaje titulado “Una Llamada a Todos los Hijos de Dios” es el primer Mensaje publicado. Se publica simultáneamente en el sitio web de la Misión de la Divina Misericordia y en Lifesite News junto con una entrevista al Padre Juan María realizada por John-Henry Westen de Lifesite News. El Padre también envía un correo electrónico a los tres Obispos esa mañana, alertándoles de todo esto.
- El Arzobispo llama y pide al padre Juan María que acuda a una reunión al día siguiente.
29 de febrero – El Padre Juan María se reúne con el Arzobispo en la Cancillería
- El Arzobispo pide a la Misión de la Divina Misericordia que retire la entrevista de Lifesite News y el Mensaje antes del lunes, y a que cese cualquier otra publicación de Mensajes.
- El Arzobispo, aparentemente refiriéndose a la declaración “Lobos, vestidos con piel de oveja…” en el Mensaje del 1 de febrero a los tres obispos, dice que los Mensajes tienen un contenido falso y escandaloso y no deberían publicarse.
- Nótese que esta es la primera vez en siete años que el Arzobispo ha expresado alguna objeción específica sobre el contenido de los Mensajes. Sin embargo, aún no hemos recibido ninguna explicación por escrito de lo que supuestamente es “falso” y “escandaloso”.
1 – 14 de marzo: Intercambios en curso
- A lo largo de este periodo se intercambian una serie de comunicados entre el Arzobispo y el Padre Juan María, a menudo en la forma de textos breves o llamadas telefónicas. (Este período también se analiza más arriba en la sección “Caracterización errónea de una interacción clave entre el Arzobispo y el Padre Juan María”). El Arzobispo sigue pidiendo que la Misión de la Divina Misericordia retire de su sitio web todos los Mensajes publicados y deje de publicar más Mensajes y advierte de sanciones canónicas si no se atienden sus peticiones. El Padre Juan María expresa su agradecimiento por estos esfuerzos paternales para resolver el asunto. Pero después de orar y consultar con su Comunidad, el Padre Juan María informa al Arzobispo que él y su Comunidad creen que el Señor les pide que continúen publicando los Mensajes, lo que proceden a hacer.
- Es también durante este periodo, el 12 de marzo, cuando la Misión publica su declaración, “Debemos obedecer a Dios”, un extenso esfuerzo por explicar las razones y circunstancias que llevaron a tomar la decisión de publicar los Mensajes, destacando incluso la crisis sin precedentes que atravesaba la Iglesia.
15 de marzo – Decretos del Arzobispo pronunciados por el Padre John Mefridge
- El Arzobispo emite una serie de decretos que revocan las facultades del Padre Juan María para decir Misa y predicar en la Misión o celebrar otros sacramentos, por ejemplo, la confesión, y disuelven el estatus de la Misión de la Divina Misericordia como asociación privada y como apostolado católico de la Arquidiócesis .
- Junto con los decretos, el Arzobispo emite una declaración pública explicando por qué toma esta medida, que incluye la cita de pasajes de la declaración de la Misión “Debemos obedecer a Dios ” que hacen referencia a uno de los Mensajes que se refieren al “usurpador”.
- En una serie de declaraciones y acciones, la Misión de la Divina Misericordia deja claro que, dada la extraordinaria situación de la Iglesia, cree que en obediencia a Dios debe:
- Seguir celebrando Misa en la Misión;
- Continuar publicando los Mensajes;
- Seguir dando la bienvenida a los visitantes a la Misión.
25 de marzo – La Misión de la Divina Misericordia solicita la revocación de los decretos del Arzobispo
- La Misión de la Divina Misericordia hace la canónica petición formal de que el Arzobispo revoque sus decretos del 15 de marzo, exponiendo nuestras canónicas razones por creerlos injustos.
9 de abril – El Arzobispo niega la revocación[6]
- El Arzobispo García-Siller emite tres decretos negando todas las peticiones de la Misión de la Divina Misericordia de revocación de los decretos del 15 de marzo.
[1] Los otros grandes temas de preocupación son:
- Caracterizando erróneamente una interacción clave entre el Arzobispo y el Padre Juan María;
- Fecha errónea de los inicios del ministerio de la Misión de la Divina Misericordia en la Arquidiócesis;
- Malinterpretar el tamaño y el crecimiento de la Misión de la Divina Misericordia.
Estas cuestiones se tratan más adelante en esta respuesta.
[2] La comprensión más completa de estos puntos puede obtenerse leyendo el cronograma detallado de las interacciones entre la Arquidiócesis y la Misión de la Divina Misericordia con respecto a los Mensajes que se encuentra en un apéndice de esta declaración. Creemos que el cronograma es muy útil para tener una idea más clara de este proceso, pero lo colocamos en el apéndice para evitar que esta declaración sea demasiado larga. La propia declaración resume las principales conclusiones de la cronología.
[3] La visita es el término que designa el derecho y el deber que tiene todo superior eclesiástico de visitar y examinar formalmente a las personas e instituciones de su jurisdicción, según lo considere oportuno, con el fin de garantizar su buen funcionamiento y su fiel servicio a la Iglesia.
[4] En conversaciones que el Padre Juan María tuvo con el Obispo Auxiliar Boulette el 14 y 15 de febrero de 2018 a través de correo electrónico y teléfono, el Obispo Boulette aceptó su propuesta de extraer un pasaje no controversial de un mensaje y editarlo para que no fuera presentado como un mensaje profético sino como una simple enseñanza espiritual o meditación de la Misión de la Divina Misericordia. Esta es, pues, la política que seguimos en algunos de nuestros boletines y meditaciones de los viernes por correo electrónico.
[5] Algunos años antes de que la Hermana Amapola y el Hermano Mikael empezaran a recibir Mensajes, el Padre Juan María también recibió algunos Mensajes de Nuestro Señor. Según su propio relato, los Mensajes tendían a ser breves, dirigidos a él más que a los fieles en general (a menudo simples palabras de aliento para el Padre en tiempos difíciles), y ocurrían durante un período relativamente limitado.
[6] Con posterioridad a esta fecha, se han producido interacciones y comunicaciones adicionales entre la Arquidiócesis y la Misión de la Divina Misericordia. Sin embargo, como esta declaración es específicamente en respuesta a la carta del Arzobispo del 15 de marzo, esos asuntos no se tratan aquí.





