10 de abril, 2025
Jesús. “Recibid Mi Misericordia”.
(Este Mensaje fue dictado en inglés y esta es la traducción que la Hermana hizo al español.) (NOTA: Las notas a pie de página no son dictadas por el Señor. La Hermana las añade. En ocasiones para ayudar a esclarecer para el lector lo que la Hermana percibió referente al sentido de palabras o expresiones, y en otras para transmitir el tono en que el Señor habló.)
Hijos Míos,
Soy Yo, la Misericordia Encarnada del Padre, vuestro Jesús, Quien os habla.
“La Misericordia de Dios es insondable”.
¿Entendéis lo que esto quiere decir, Mis pequeños, todo lo que está contenido en estas breves palabras? ¿Y cuál debiera ser la respuesta de vuestra alma a ellas?
Mi Misericordia no tiene límites. Se extiende de eternidad a eternidad. Cubre a todo lo creado, llegando hasta las profundidades y remontándose hasta las Alturas. Ligera como una caricia, poderosa como un arrollo en crecida, vasta como los cielos y los mares.
Fructífera y abundante. Trayendo con ella Paz y Sanación.
Atrayéndoos como un imán al Corazón del Padre.
Mi Misericordia es insondable.
No puede ser comprendida, contenida por vuestras mentes, Mis hijos. Mi Misericordia actúa fuera de los límites del tiempo. Siempre presente y siempre activa. Incansable en traeros esperanza y luz y fortaleza para que os reconciliéis con el Padre, para que os acerquéis a Su Trono, a Su Corazón. Para que podáis regresar a Él y decir “Abba, Padre” una vez más.
Mi Misericordia no es debilidad.
¿Fue acaso debilidad, hijos Míos, el soportar la hediondez de un mundo envuelto en el pecado, el soportar las mentiras, la traición, el odio de aquellos a quienes vine a salvar? ¿Fue debilidad el soportar al traidor? ¿El soportar los flagelos, las espinas, los clavos y la lanza? ¿Fue debilidad, hijos Míos, el soportar el abandono completo del Padre en Mi Hora de Dolor?
¿Fue debilidad el que Mi Corazón fuese traspasado, el que toda Mi Sangre y Agua – hasta la última gota – fuese derramada POR VOSOTROS?
¿Fue debilidad, amados Míos?
NO.
El conocerme es amarme.
El amarme es seguirme.
El seguirme es obedecer al Padre.
El obedecer al Padre es el entregar todo vuestro ser a la Voluntad del Padre.
Esto no es debilidad, hijos Míos.
YO SOY VUESTRO DIOS, Quien ve hasta las profundidades.
Os conozco. A cada uno. Conozco vuestras luchas, vuestro dolor, vuestras penas, vuestros esfuerzos, vuestros pecados. LO VEO TODO.
Y veo en lo que se ha convertido el mundo. Veo en lo que se ha convertido Mi Iglesia. VEO, hijos, Y SÉ.
Si Yo, que veo y sé TODO, y os conozco, deseo conceder MISERICORDIA sin límites en estos tiempos, ¿quiénes sois vosotros para negarla?
Si Yo, que sé todas las cosas, He reservado esas gracias y Misericordias especiales para estos tiempos, ¿no será porque sé que las NECESITÁIS?
Mis hijos, vuestro Dios no hace nada de manera superflua.
Cuántos de vosotros no podéis recibir Mi Misericordia, MI AYUDA, porque la consideráis debilidad – un debilitar del ascetismo, un malentender Mi Justicia.
Amados Míos, Mi Justicia acompaña a Mi Misericordia. Están unidas. Son una cosa. Tienen el mismo origen – el Corazón del Padre – pasando por Mi Corazón Traspasado, en manos del Inmaculado Corazón de Mi Madre.
Mi Justicia y Misericordia proceden de la Verdad que YO SOY.
Hijos Míos, así como en el mundo físico cada acción, movimiento, tiene una reacción, así en la vida de vuestras almas. Cada movimiento de vuestra alma tiene una consecuencia – buena o mala, llevándoos a la Luz o a la oscuridad, a la unión Conmigo o a la separación de Mi, a la santidad o a la condenación.
Esta consecuencia, esta “reacción” es JUSTICIA. Mi Justicia puede actuar de manera inmediata o dilatarse, pero SIEMPRE ACTÚA.
Mi Justicia es la manifestación de la VERDAD, trayendo a la luz las intenciones del corazón. Mi Misericordia es también manifestación de Mi VERDAD, trayendo Mi Luz sobre el corazón y sobre la situación, para que el corazón pueda reconocer su estado y no tema buscar Mi ayuda.
MISERICORDIA Y JUSTICIA.
Son una; cada una un brazo de Mi VERDAD, de Mi LUZ.
Ambas os abrazan.
He dicho a Mi hija Faustina – Mi amada hija [sonrisa] – que estos tiempos son los Tiempos de Misericordia que preceden al tiempo de la Gran Justicia.11 Diario de Sta. Faustina, No. 1588: “En el Antiguo Testamento enviaba a los profetas con truenos a Mi pueblo. Hoy te envío a ti a toda la humanidad con Mi Misericordia. No quiero castigar a la humanidad doliente, sino que deseo sanarla, abrazarla a Mi Corazón misericordioso. Hago uso de castigos cuando Me obligan a ello; Mi mano resiste tomar la espada de la justicia. Antes del Día de la Justicia envío el Día de la Misericordia.”
Sí, hijos Míos.
AUN ES EL TIEMPO DE MISERICORDIA.
YO, EN MI JUSTICIA MISERICODIOSA, viendo la enfermedad, la pena, la ignorancia de tantos de Mis hijos, y viendo la traición en Mi Iglesia, y las obras de Mi enemigo extenderse más y más – He considerado necesario dar a Mis hijos este Tiempo de Misericordia especial.
Hijos Míos, os repito lo que os He dicho antes:
MISERICORDIA QUIERO, NO SACRIFICIOS.2Oseas 6, 6 “Porque misericordia quise, y no sacrificio; y conocimiento de Dios más que holocaustos.” Y Mt 9, 13 “Andad pues, y aprended qué cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: porque no He venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.”
Hijos Míos, el sacrificio agradable al Padre es el aceptar SU VOLUNTAD. El aceptar lo que Él, en SU AMOR Y SABIDURÍA, prepara para cada uno de vosotros.
El más grande ascetismo, Mis hijos, es el dejar vuestra voluntad, vuestros pensamientos y criterios, vuestros deseos, al pie de la Cruz Conmigo, y Conmigo, ofrecerlos al Padre.
Este es el más perfecto acto de negarse a sí mismo.3Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1435 “… Tomar la cruz cada día y seguir a Jesús es el camino más seguro de la penitencia.” Ver también 1430, 1450.
Es el abandono que Yo viví.
La OFRENDA QUE YO HICE EN LA CRUZ para obtener vuestra salvación.
“JESÚS, EN TI CONFÍO.”
Padre, acepto.
Acepto Tu Voluntad para mí.
Acepto la purificación que necesito para poder vivir en Tu Luz por siempre.
Acepto recibir todo lo que Tu Amor Me mande.
ACEPTO TU JUSTICIA.
ACEPTO TU MISERICORDIA.
El Padre sabe lo que necesitáis, cuándo lo necesitáis, cómo lo necesitáis.
Y el Padre, viendo la miseria y pena de Sus hijos – viendo la creciente infestación en Su Iglesia y cómo disminuiría y aun haría del todo ineficaz las muchas ayudas que Él estableció en Su Iglesia, y cómo esto dejaría a Sus hijos debilitados, agobiados, confundidos, envueltos en la ignorancia – viendo todo esto, y cómo aumentaría, se extendería, e infectaría a cada aspecto de sus vidas, EN SU INFINITA SABIDURÍA Y COMPASIÓN, os Ha mandado ayudas continuas4Aquí entiendo que se refiere a todas las gracias como las apariciones, locuciones, visiones, milagros, conversiones repentinas, y todas las demás gracias “extraordinarias” – escondidas pero reales – que tantos están viviendo. Son Sus intervenciones directas, inmediatas y muy personales en nuestra vida que se nos dan además de los medios ordinarios de la gracia, como los Sacramentos. – Rocío Divino – para ayudar, consolar y fortaleceros.
¿No habéis entendido? Mis pequeños, el Padre os manda, os concede estos remedios, para que podáis aun recibir Su ayuda y Gracia, a pesar de la infiltración en Mi Iglesia que continuamente bloquea Mi Luz y Verdad.5No es que la Iglesia misma bloquee Su Luz y Verdad, sino más bien aquello que se ha infiltrado en la Iglesia es lo que bloquea, obscurece la Luz y Verdad de Dios.
El Padre sabe lo que necesitáis.
Y, como Sus hijos han de cruzar por el valle de lágrimas, y soportar la terrible tormenta de la ira y el odio del enemigo, y soportar el dolor atroz de la espera de Mi Acción, soportar la Hora de la Justicia, Él ha establecido este tiempo como el Tiempo de Misericordia, la gran Hora de la Misericordia.
Aceptad este regalo, hijos. Os es concedido porque lo NECESITÁIS.
Estáis cegados a vuestro propio estado y a vuestra propia necesidad.
Amados Míos, veo todos vuestros esfuerzos en complacerme. Todo lo que hacéis, todo lo que oráis, y todo lo que pensáis que os Estoy pidiendo.6Lo que entiendo aquí es que frecuentemente pensamos que sabemos lo que Él nos está pidiendo, pero muchas veces son sólo nuestras ideas, nuestro entender. Pueden ser cosas buenas, pero quizá no sea lo que Él quiere de nosotros en ese momento. No dejéis que este deseo [por complacerme] se distorsione, Mis pequeños. Poned este deseo en el Fuego de Mi Amor y de Mi Misericordia. Ponedlo sobre la Cruz, y ofrecedlo al Padre Conmigo.
Hijos Míos, en esta Hora lo que es necesario es vuestra FE, CONFIANZA, y ABANDONO.
Dejándome a MÍ actuar en vosotros.
Dejándome a MÍ purificaros. Dejándome a MÍ dirigiros en la oración que todo lo alcanza.7Percibo que se refiere aquí a la oración de Adoración. Por “Adoración” entiendo que es la oración que incluye un acto de fe, de esperanza, de amor, de obediencia, de aceptación de Su Voluntad, de entregarnos a Su Amor y Misericordia – de darle a Dios lo que en justicia le pertenece. La oración en que el alma se postra a los pies del Señor y Lo reconoce por Quien es, no en temor, sino en Amor y absoluta confianza. Dejándome a MÍ guiaros. Dejándome a MÍ disponer de todo en vuestras vidas de acuerdo al Plan del Padre.
“JESÚS, EN TI CONFÍO.”
¿Empezáis a ver todo lo que está contenido en estas sencillas palabras, que han sido tan fácilmente descartadas por muchos?
“JESÚS, EN TI CONFÍO.”
Hijos Míos, no os pido un poco de confianza. OS LA PIDO TODA.
Que confiéis en Mi en TODO.
Que Me deis lo que por justicia Me pertenece.
En estas palabras está un acto de aceptación de la Voluntad del Padre. Ponéis vuestro corazón en el Mío, a fin de que Yo lo guíe y lo lleve de regreso al Padre.
“JESÚS, EN TI CONFÍO.”
Os He dado estas palabras.
Os He dado Mi Imagen8La Imagen de la Divina Misericordia, dada a Sta. Faustina Kowalska. Diario, No. 47-48 – “Pinta una Imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío. Deseo que esta Imagen sea venerada primero en vuestra Capilla y luego en el mundo entero. Prometo que el alma que venere esta Imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la Victoria sobre los enemigos, y sobre todo, a la hora de la muerte. Yo Mismo la defenderé como Mi Gloria.” No. 326: “Mi mirada en esta Imagen es igual a la mirada en la Cruz.” como señal de que Yo Estoy con vosotros.
Como recordatorio de lo que He obtenido para vosotros. Como REMEDIO a la desesperanza y desesperación en que el enemigo desea esclavizaros.
A Mi hija Margarita María9Santa Margarita María Alacoque, monja francesa que recibió las revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús en 1673-1675. le mostré Mi Corazón, Su pena, dolor, y el Fuego de Amor que Lo consume.
A Mi hija Faustina10Santa Faustina Kowalska, monja polaca que recibió las revelaciones de la Divina Misericordia en los años 1930s. le mostré aquello que fluye de Mi Corazón, lo que He obtenido para vosotros.
Ambos proceden de Mi Amor por vosotros.
Ambos son regalos de la ternura y siempre-presente cuidado del Padre.
Ambos son señales, remedios, y ayuda eficaz para esta Hora.
Hijos Míos, recibid estos dones.
RECIBID MI MISERICORDIA. ACEPTAD MI JUSTICIA.
Hijos Míos, contemplad el Amor del Padre que permitió que Mi Corazón fuese traspasado por una lanza para que las Aguas de la Salvación pudiesen brotar y purificaros.
Me puse por entero en las Manos del Padre, en Su Voluntad: CONFIANZA.
Lo obedecí y acepté la Misión que Él Me encomendó: ABANDONO.
Y al hacerlo las Aguas de la Gracia y de la Misericordia brotaron para limpiar y purificar a Sus hijos, para rescatarlos, y restaurarlos a Sí Mismo.
Hijos míos, haced como Yo He hecho.
CREED EN NUESTRA MISERICORDIA.
CRUCIFICAD VUESTRA VOLUNTAD.
DEJAD QUE EL PADRE ACTÚE Y OBRE EN VOSOTROS, para que estas aguas que fluyen de Mi Corazón entren y llenen el vuestro.
Hijos Míos, en esta terrible Hora de oscuridad os pido que aceptéis MI MISERICORDIA.
La Promesa que hice a Mi hija Faustina os la renuevo una vez más.11Se refiere aquí a la Promesa para el Domingo de la Divina Misericordia. Diario, No. 699: “Hija Mía, hablaalmundoenterodelainconcebiblemisericordiaMía. DeseoquelaFiestadelaMisericordiasea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercanalmanantialdeMimisericordia. ElalmaqueseconfieseyrecibalaSantaComuniónobtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia. Cada alma respecto a mi, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia. La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas (139), deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia.
No es una promesa vana.
Arrepentíos de vuestros pecados, de vuestras idolatrías, de vuestras faltas de esperanza y confianza, de vuestras faltas de Fe, de vuestra soberbia.
Tomad vuestra Cruz, Mis pequeños, y seguidme.
Mi camino es arduo. Mi camino está lleno de piedras y espinas. Mi camino con frecuencia está lleno de neblina y de humana incertidumbre. Pero es el ÚNICO camino que lleva al Corazón del Padre. Y lo camináis Conmigo.
El Padre sabe lo difícil que se ha hecho este camino. Y cuánta necesidad de Luz y Esperanza tienen vuestras almas.
Y por tanto os Ha concedido la Gracia de la Purificación por medio del acto del arrepentimiento y la aceptación de Mi Misericordia. El entregar todo vuestro ser a Su Misericordia.
No rechacéis la MISERICORDIA que en JUSTICIA se os está dando, Hijos Míos.
VENID A ESTA MISERICORDIA. Es vuestro Refugio para estos tiempos.
DEJAD QUE MI MISERICORDIA BAÑE A VUESTRA ALMA.
DEJAD QUE LLEGUE a cada parte de vuestro ser.
Dejad que tenga dominio sobre vosotros.
Y en esta MISERICORDIA encontraréis la fortaleza para aceptar la Voluntad del Padre para vosotros.
En esta MISERICORDIA encontraréis Luz y Esperanza, la certeza de Mi AMOR. La certeza de que sois Míos.
En MI MISERICORDIA seréis purificados.
En MI MISERICORDIA seréis fortalecidos.
En MI MISERICORDIA seréis protegidos.
En MI MISERICORDIA dejaréis de ser esclavos para empezar a ser hijos e hijas.
En MI MISERICORDIA reconoceréis las Obras del Padre.
En MI MISERICORDIA recibiréis todo cuanto necesitáis.
En MI MISERICORDIA estaréis unidos a Mí en Mi GRAN OFRENDA.
YO SOY la MISERICORDIA DEL PADRE.
YO SOY la JUSTICIA DEL PADRE.
VENID A MÍ.
No tengáis miedo.
MIRADME A MÍ. CONFIAD EN MÍ.
ABANDONAOS A MÍ. Y YO HARÉ EL RESTO.
VENID A LAS AGUAS DE LA MISERICORDIA y bebed, saciad vuestra sed.
VENID.
Os amo, no tengáis miedo.
Vuestro Jesús,
La Misericordia del Padre hecha Carne por vosotros. +
———————————————–
NOTA de la Hermana Amapola:
Me llamaron la atención varias cosas de este Mensaje.
Llegó con mucha rapidez y sin aviso previo, cosa inusual.
Lo percibo muy denso, cada frase como una semilla, repleta de fruto futuro, y por tanto necesitando ser reflexionada para poder recibir todo cuanto Él está tratando de comunicar. La primera vez que lo leí me pareció un poco difícil de entender, pero a medida que lo he releído, me ha quedado más claro.
Mientras me dictaba, percibí a Jesús serio, tratándonos no como a niños pequeños a quienes sólo se les puede dar “leche y miel”, sino como a adultos – soldados – que necesitan alimento sólido y nutritivo para poder luchar y continuar en Su Camino. Un alimento que se necesita masticar para asimilar. También Lo percibí como Uno que prepara al otro para la batalla, dándole las armas y herramientas necesarias.
Su Misericordia ha sido muy malentendida en nuestros días – y cuánto ha de dolerle esto. Vemos los dos extremos en cuanto a la creencia y al entendimiento de Su Misericordia.
Por un lado, se presenta a la Misericordia de Dios como si eliminara a Su Justicia, y aún permitiendo el pecado en nombre de “misericordia”.
Y por otro lado, el creer que la tremenda severidad de Su Justicia nos deja muy poca oportunidad de esperanza en Su Misericordia.
Me parece que en este Mensaje Jesús aborda estos dos errores e intenta ayudarnos a ver la Verdad de Su Misericordia, el balance adecuado entre Misericordia y Justicia.
Y también hacernos ver que el vivir abandonados a Su Misericordia no es para cobardes. Requiere una cooperación filial – de niños – y a la una cooperación firme y valiente con la Voluntad del Padre, a medida que completa Su obra en nosotros.
© 2026 Mission of Divine Mercy. Todos los derechos reservados.
- 11 Diario de Sta. Faustina, No. 1588: “En el Antiguo Testamento enviaba a los profetas con truenos a Mi pueblo. Hoy te envío a ti a toda la humanidad con Mi Misericordia. No quiero castigar a la humanidad doliente, sino que deseo sanarla, abrazarla a Mi Corazón misericordioso. Hago uso de castigos cuando Me obligan a ello; Mi mano resiste tomar la espada de la justicia. Antes del Día de la Justicia envío el Día de la Misericordia.”
- 2Oseas 6, 6 “Porque misericordia quise, y no sacrificio; y conocimiento de Dios más que holocaustos.” Y Mt 9, 13 “Andad pues, y aprended qué cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: porque no He venido á llamar justos, sino pecadores á arrepentimiento.”
- 3Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, 1435 “… Tomar la cruz cada día y seguir a Jesús es el camino más seguro de la penitencia.” Ver también 1430, 1450.
- 4Aquí entiendo que se refiere a todas las gracias como las apariciones, locuciones, visiones, milagros, conversiones repentinas, y todas las demás gracias “extraordinarias” – escondidas pero reales – que tantos están viviendo. Son Sus intervenciones directas, inmediatas y muy personales en nuestra vida que se nos dan además de los medios ordinarios de la gracia, como los Sacramentos.
- 5No es que la Iglesia misma bloquee Su Luz y Verdad, sino más bien aquello que se ha infiltrado en la Iglesia es lo que bloquea, obscurece la Luz y Verdad de Dios.
- 6Lo que entiendo aquí es que frecuentemente pensamos que sabemos lo que Él nos está pidiendo, pero muchas veces son sólo nuestras ideas, nuestro entender. Pueden ser cosas buenas, pero quizá no sea lo que Él quiere de nosotros en ese momento.
- 7Percibo que se refiere aquí a la oración de Adoración. Por “Adoración” entiendo que es la oración que incluye un acto de fe, de esperanza, de amor, de obediencia, de aceptación de Su Voluntad, de entregarnos a Su Amor y Misericordia – de darle a Dios lo que en justicia le pertenece. La oración en que el alma se postra a los pies del Señor y Lo reconoce por Quien es, no en temor, sino en Amor y absoluta confianza.
- 8La Imagen de la Divina Misericordia, dada a Sta. Faustina Kowalska. Diario, No. 47-48 – “Pinta una Imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío. Deseo que esta Imagen sea venerada primero en vuestra Capilla y luego en el mundo entero. Prometo que el alma que venere esta Imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la Victoria sobre los enemigos, y sobre todo, a la hora de la muerte. Yo Mismo la defenderé como Mi Gloria.” No. 326: “Mi mirada en esta Imagen es igual a la mirada en la Cruz.”
- 9Santa Margarita María Alacoque, monja francesa que recibió las revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús en 1673-1675.
- 10Santa Faustina Kowalska, monja polaca que recibió las revelaciones de la Divina Misericordia en los años 1930s.
- 11Se refiere aquí a la Promesa para el Domingo de la Divina Misericordia. Diario, No. 699: “Hija Mía, hablaalmundoenterodelainconcebiblemisericordiaMía. DeseoquelaFiestadelaMisericordiasea refugio y amparo para todas las almas y, especialmente, para los pobres pecadores. Ese día están abiertas las entrañas de Mi misericordia. Derramo todo un mar de gracias sobre las almas que se acercanalmanantialdeMimisericordia. ElalmaqueseconfieseyrecibalaSantaComuniónobtendrá el perdón total de las culpas y de las penas. En ese día están abiertas todas las compuertas divinas a través de las cuales fluyen las gracias. Que ningún alma tema acercarse a Mí, aunque sus pecados sean como escarlata. Mi misericordia es tan grande que en toda la eternidad no la penetrará ningún intelecto humano ni angélico. Todo lo que existe ha salido de las entrañas de Mi misericordia. Cada alma respecto a mi, por toda la eternidad meditará Mi amor y Mi misericordia. La Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entrañas (139), deseo que se celebre solemnemente el primer domingo después de Pascua. La humanidad no conocerá paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia.



